
La Organización Mundial para la Salud (OMS) define la Educación para la Salud como las oportunidades de aprendizaje creadas conscientemente que suponen una forma de comunicación destinada a mejorar la alfabetización sanitaria, incluida la mejora del conocimiento y el desarrollo de habilidades personales que conduzcan a la salud individual y de la comunidad.
La
Educación para la Salud viene siendo objeto, desde hace años, de una fuerte
demanda social, ya que es imprescindible para el buen desarrollo de todas las
capacidades humanas. En educación primaria podemos considerar conveniente la
implantación de programas estables de educación y promoción de la salud en el
medio escolar, ya que es un tema a tratar muy recomendable. El centro educativo
debe incluir en su currículum la Educación para la Salud, de manera que pueda
ir alcanzando los objetivos de una escuela promotora de salud, reconociendo así
el derecho a la felicidad de las personas, que no es solamente la obtención de
un bienestar físico, sino también de un equilibrio afectivo y emocional, en un medio
social saludable. La escuela es un espacio educativo para el desarrollo de
actividades saludables, ya que en el entorno escolar existen una serie de
factores internos y externos que condicionan el estado de salud, los primeros
hacen referencia al propio potencial psico-físico de la persona, mientras que
los segundos se refieren al ambiente exterior en general.
El
maestro de primaria, por su contacto directo y continuo con el niño, es un
agente importante en la prevención y desarrollo de la salud del alumno, puede
observar ciertos estados, actitudes y comportamientos cuya manifestación
externa sea un indicador de salud, pudiendo prevenir algunos trastornos de
carácter físico o psíquico y también establecer las ayudas oportunas. De igual
forma, deberá conocer los elementos del entorno, desde los familiares hasta los
propios del recinto escolar incluyendo los métodos de enseñanza para poder
intervenir sobre aquellos que afecten o comprometan la salud de los alumnos.
La
Educación para la Salud gira en torno a tres puntos clave, la alimentación, la
higiene personal y la actividad física.
En
cuanto a la alimentación es fundamental enseñar a los alumnos desde edades
tempranas la importancia que tiene la alimentación en el mantenimiento de la
salud, así como en el desarrollo emocional y psicosocial. No solamente debemos
trabajar la educación alimentaria por si misma, sino también la Educación del
Consumidor para conseguir que los alumnos sean futuros consumidores
responsables, este es quizás, uno de los puntos fuertes de la Educación para la
Salud. Los hábitos alimentarios adquiridos en estas etapas de educación
Infantil y Primaria son decisivos en el comportamiento alimentario en la edad
adulta, y éste a su vez, puede incidir en los comportamientos de las siguientes
generaciones. La educación debe considerarse, por tanto, como una herramienta
indispensable en la prevención de los trastornos alimentarios. Mediante la
educación nutricional se pretende modificar el comportamiento alimentario de
las personas, pues ésta constituye un instrumento eficaz para promover la salud
y prevenir la enfermedad.
La
higiene es el conjunto de medidas preventivas para conservar la salud, es
decir, un conjunto de prácticas y comportamientos orientados a mantener unas
condiciones de limpieza y aseo que favorezcan la salud de las personas. En la
actualidad, nos parece que la necesidad de lavarse las manos, vacunar a los
niños o beber agua potable resulta evidente. La falta de hábitos higiénicos
adecuados por parte de los niños y niñas de hoy en día se convierte en un
problema grave, no sólo por lo desagradable de una mala apariencia o de los
malos olores, sino por el potencial peligro de transmisión de virus y gérmenes
a otras personas. La buena o mala higiene incide de manera directa en la salud
de las personas. Son muchas las enfermedades relacionadas con las malas
prácticas de higiene, y es un factor que depende en una primera instancia de
las familias que lo tratan diariamente, así como de los docentes, que tienen el
deber de informar y ayudar a esta labor educativa, ya que a estas edades no son
realmente conscientes de los beneficios o perjuicios que tienes una buena o
mala higiene personal.
Es
muy importante tratar este tema trasversal en el colegio, ya que en estas
edades podemos encontrarnos algunos trastornos y enfermedades en los alumnos
relacionadas con la alimentación.
Podemos
encontrar los siguientes trastornos alimenticios:
·
Trastorno por atracón.
Se habla de trastorno por atracón cuando se produce una sobre ingesta compulsiva de alimentos.
Después de este impulso por consumir en exceso aparece una fase de restricción
alimentaria en la que baja la energía vital y se siente la necesidad imperiosa
de comer. Una vez que se inicia otra sobre ingesta, disminuye la ansiedad, el
estado de ánimo mejora, el individuo reconoce que el patrón alimenticio no es
correcto y se siente culpable por la falta de control; aun así la persona con
este trastorno continúa con este comportamiento aun sabiendo que le causa daño
a su cuerpo y salud.
·
Bulimia.
La persona con bulimia experimenta ataques de voracidad que vendrán seguidos por
ayunos o vómitos para contrarrestar la ingesta excesiva, uso o abuso de
laxantes para facilitar la evacuación, preocupación excesiva por la imagen
corporal y sentimientos de depresión, ansiedad y culpabilidad por no tener
autocontrol. Las personas que padecen dicha enfermedad llegan a tener hasta 15
episodios por semana. Afecta principalmente a personas jóvenes, en su mayoría
son mujeres; también afecta a personas que han padecido anorexia o han
realizado dietas sin control. Intervienen factores biológicos, psicológicos y
sociales.
·
Anorexia.
La anorexia se caracteriza por una pérdida de peso elevada
(más del 15%) debido al seguimiento de dietas extremadamente restrictivas y al
empleo de conductas purgativas (vómitos, ejercicio físico en exceso). Estas
personas presentan una alteración de su imagen corporal sobrestimando el tamaño
de cualquier parte de su cuerpo.
·
Megarexia.
Suelen
ser personas obesas que se miran al espejo y no lo perciben; por
eso no hacen ninguna dieta; por eso se atiborran de comida basura (calorías vacías). Ellos se perciben sanos.
Son en cierta forma, personas obesas que se ven delgadas a causa de la
distorsión de la percepción que caracteriza a los trastornos alimentarios,
cuando la desnutrición que padecen (son obesos desnutridos por falta de nutrientes esenciales en su alimentación), llega a
afectar a su cerebro, momento en el que, como sucede con la anorexia, su
trastorno alimentario se convierte en una grave enfermedad. Consideran que el
exceso de peso es sinónimo de fuerza y vitalidad. Comen de todo y en cantidades
abismales, pero muy pocos "nutrientes esenciales" y una altísima
proporción de azúcares, féculas, almidones, etc. Comida basura, dulces, frituras, alimentos grasos,
postres, etc. son algunos de los platos principales en la dieta de los
megaréxicos (de los que padecen megarexia, megarexia no es la persona, es su
enfermedad).
Para poder detectar de forma precoz o actuar
ante algún problema de este tipo en el caso de que haya sido detectado debemos
recurrir a las recomendaciones que nos ofrece la OMS.
Estos trastornos si se tratan de la forma
adecuada se pueden llegar a superar, aunque no sea una tarea fácil. En el
siguiente vídeo tenemos el testimonio de una mujer que superó este problema.
Una de las principales causas por las que
aparecen este tipo de trastornos es la publicidad. Estamos muy influenciados
por los personajes televisivos que vemos al cabo del día, con cuerpos
perfectos, vidas perfectas…e intentamos imitar esos estereotipos creados por la
publicidad. Los niños pasan demasiado tiempo viendo la televisión y programas
que no son recomendados para su edad, en ellos pueden ver a personas con un
físico cuidado y quieren ser como ellos. Aquí podemos ver un estudio que nos
muestra cómo influye la publicidad en la alimentación.
Para concienciar a la población sobre la
importancia de estos problemas se hacen campañas para que mediante los medios
de comunicación se difunda toda la información necesaria para evitar que estos
trastornos continúen apareciendo, porque en los últimos años los porcentajes
han estado aumentando y sobretodo en mujeres en edad temprana.
Una de las campañas es la propuesta por el centro
SETCA, que se encuentra en Barcelona.
BIBLIOGRAFÍA
-Morales, I. (2015). Trastornos alimenticios: cómo los superé. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=_fRNd1uwF_I
-SETCA (2016). Servicio especializado en trastornos de la conducta alimentaria. Recuperado de: http://www.setcabarcelona.com/
-Wikipedia (2015). Trastornos de la conducta alimentaria. Recuperado de: https://es.wikipedia.org/wiki/Trastornos_de_la_conducta_alimentaria


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